Kizhi Pogost una joya en Rusia

Ubicado en Carelia, el “pogost” o recinto parroquial de la isla de Kizhi, una de las muchas que pueblan el lago Onega, comprende dos iglesias de madera del siglo XVIII y una torre octogonal con un reloj edificada en 1862. Estos sorprendentes edificios no sólo muestran el arte audaz de los carpinteros que materializaron una concepción visionaria de la arquitectura, sino que además perpetúan una antiquísima estructuración del espacio parroquial y se armonizan perfectamente con el paisaje circundante.

La leyenda de Kizhi Pogost

Kizhi Pogost alberga dos preciosas iglesias levantadas únicamente con madera en el siglo XVII y un campanario octogonal de 1862 del mismo material. Se trata de templos inusuales por su técnica constructiva, realizados por un grupo de carpinteros audaces y visionarios. Con el paisaje que rodea la isla y el lago, estas bonitas edificaciones son dignas de admirar.

Dice la leyenda que una de las iglesias, la de la Transfiguración, fue construida por Néstor, un maestro carpintero que empleó solo un hacha. Tras acabarla, lanzó la herramienta al lago Onega diciendo “no la hubo, ni habrá, otra iglesia como esta”.

En la actualidad Kizhi Pogost es uno de los principales destinos turísticos de Rusia, gracias a este hermoso conjunto de templos (iglesias y capillas) y casas construidas bajo el sistema de madera encastrada.

Khizi tiene siete kilómetros de largo y apenas 500 metros de ancho. Las construcciones se erigieron en la parte sur de la isla, sobre una pequeña colina a 4 metros de altura.

Los troncos de pino silvestre de 30 centímetros de largo fueron el material empleado para los templos y las casas. Llama la atención que no se usaron clavos ni ningún otro método para unir las piezas, solo se utilizó la técnica del encastrado. Un trabajo excepcional y complejo al que se suma el transporte de los pesados troncos desde la zona continental (no había de esos árboles en las islas cercanas).

En 1990 Kizhi Pogost fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se reconocía así tanto el valor histórico como cultural de estas estructuras. Estructuras que permanecen en pie desde hace más de tres siglos y que fueron erigidas en un bello paisaje natural.

La Iglesia de la Transfiguración: la estrella del conjunto

Sin duda, esta edificación es la más importante de toda la isla. Se terminó de construir en el año 1722 y cuenta con un hermoso iconostasio (pared típica de los templos ortodoxos compuesto por iconos y que separa la parte central de la iglesia). Sin embargo, lo más llamativo son sus 22 cúpulas de madera encastradas.

La iglesia de la Transfiguración tiene una altura de 37 metros y es de las estructuras más bonitas de Rusia. En el interior podemos ver figuras doradas creadas entre los siglos XVII y XVIII.

Justo al lado de la Transfiguración se encuentra la Iglesia de la Intercesión. Se construyó en 1764 y consta de 9 cúpulas y una torre de reloj en forma octogonal terminada en 1874.

El motivo por el que las dos iglesias se construyeron tan cerca es por el inclemente clima de la región. Era complicado caldear los templos en el crudo invierno. Por ello, para evitar que los feligreses tuviesen mucho frío, hicieron la segunda iglesia, más pequeña. La mayor se usaba solamente en verano.